Este vino tinto de Corbières, elaborado por Gérard Bertrand, nace de una parcela histórica plantada en 1920 por Paule Bertrand. Es un homenaje al legado de la familia Bertrand y al potencial de su terroir. La añada 2019 combina las variedades Carignan y Grenache, ofreciendo un equilibrio entre tradición y complejidad.
El proceso de elaboración comienza con una vendimia manual, asegurando la selección óptima de las uvas. El Carignan se fermenta en racimos enteros mediante maceración carbónica, mientras que la Grenache se despalilla antes de la fermentación tradicional. Ambas se realizan bajo control de temperatura durante aproximadamente 15 días. Posteriormente, el vino envejece durante 18 meses en barricas de roble francés, lo que añade profundidad y sofisticación al perfil aromático y gustativo.
Este vino se distingue por su color púrpura intenso y brillante. En nariz, despliega una complejidad aromática que combina frutas negras maduras, flores secas y especias, expresando con fidelidad la riqueza del terroir. En boca, es envolvente y sabroso, con una estructura densa y sedosa, marcada por notas de frutas negras y especias, y un final elegante y persistente.
Este tinto representa la dedicación de Gérard Bertrand a la elaboración de vinos excepcionales y el respeto por la historia y la tradición de la región de Corbières.




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